El caos de una época: Guillermo I y el año 1330
Guillermo I, conde de Hainaut, veía cómo todo a su alrededor se desmoronaba. Corría el año 1330. Las hambrunas y las enfermedades —coronadas por la peste—, sumadas al inicio de la guerra de los Cien Años, asolaban no solo la región de los actuales Países Bajos, sino Europa entera. La nobleza de la época hacía malabares sobre el filo de la navaja, oscilando entre la Inglaterra de Eduardo III y la Francia de Felipe VI.
Sin embargo, si Guillermo debía escoger el problema que más noches de insomnio le provocaba, este era el de los jóvenes nobles. Con muchos hermanos por delante en la línea sucesoria, eran conscientes de que no heredarían nada. Les quedaban dos caminos: la sotana o la espada. Esto se traducía en guerras constantes entre familias nobles, que intentaban erradicar a las más débiles para apoderarse de sus terrenos y prosperar.
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Una solución literaria: El Romance de Perceforest
Guillermo I, desesperado al ver fracasar sus esfuerzos por organizar el caos, decidió cambiar de estrategia y atacar el problema de raíz. Encargó un relato fundacional para asentar las bases de la caballería y, de paso, eliminar el poder de las mujeres.
Las directrices eran claras: necesitaba conectar la estirpe de Alejandro Magno con el mito del Rey Arturo. De este modo, buscaba dar una pátina de divinidad a las monarquías inglesas y de Hainaut, definiendo el papel que debían desempeñar las órdenes de caballería. Así nació el Romance de Perceforest, una compleja historia de más de un millón de palabras. Para que os hagáis una idea de la magnitud de la obra: las dos partes que componen El Quijote no llegan a las cuatrocientas mil.
En este relato trabajó siglos más tarde Perrault para extraer y dar forma a lo que hoy conocemos como La Bella Durmiente. Aunque no fue una adaptación directa, entre ambas encontramos la versión de Basile en 1634, la cual analizaremos más adelante.
Ingeniería social a través del cuento
La elección de Perrault no fue casual. El Romance de Perceforest logró agradar tanto a los hombres —convenciéndolos de seguir el estereotipo de caballero andante actual, aunque con muchos matices— como a las mujeres, persuadiéndolas de que necesitaban un caballero protector y de que debían ser meros objetos pasivos cuya única finalidad era proporcionar herederos.
Pero, igual que Perrault se basó en Perceforest, sus creadores —escribas o monjes— también bebieron de otra fuente. Para seguir el hilo conductor de pensamientos y épocas, hoy viajaremos a las frías tierras del norte para conocer la Saga Volsunga, base sobre la que comenzaron a crear La Bella Durmiente.
No nos detendremos ahí. Nuestra sed de conocimiento nos llevará a preguntarnos: ¿por qué se creaban relatos para dinamitar el poder y el espíritu combativo de las mujeres? Estas cuestiones nos harán retroceder unos treinta mil años, para comprender cómo eran las primeras sociedades, el rol privilegiado de la mujer y cómo este menguó a medida que se instauraban la propiedad privada y las sociedades militarizadas.
El contexto histórico: necesidad de orden
Vayamos sin prisas; los viajes largos comienzan con un primer paso y cada relato es hijo de su época. Hacer la lectura correcta de cada momento y saber moldear la historia en torno a él es lo que determina su éxito o su muerte. El contexto más completo de esta etapa lo podéis encontrar en el episodio sobre Caperucita Roja; si no lo habéis escuchado, os recomiendo encarecidamente que lo hagáis.
En resumen: hambrunas, guerras y enfermedades dejaron el continente devastado y sin un gobierno capaz de devolver el orden. Era una época donde la única certeza es que hoy podía ser tu último día y donde las figuras de autoridad solo importaban si las tenías enfrente.
Pese a lo que podamos pensar, el problema no era tanto la delincuencia común (asaltantes muertos de hambre, sin armas ni adiestramiento), sino controlar las incesantes guerras entre familias nobles. Como detenerlas era imposible, se buscaba darles algo útil que hacer. Si sumamos el concepto de masculinidad de la época a unos jóvenes nobles que no tenían nada que perder, es fácil comprender al pobre Guillermo desesperado por canalizar esas ansias de combatir. Tenemos, pues, el primer ingrediente: la necesidad de hacer respetar la ley y restaurar el orden.
El segundo ingrediente: el miedo a la fragmentación
El segundo factor es el terror visceral a la fragmentación del territorio. Las derrotas militares o las deudas obligaban a casar a las hijas con nobles extranjeros, lo que suponía una sangría de tierras y ver al enemigo infiltrarse en casa legalmente. Esto comenzó a trabajarse mediante la Ley Sálica y se plasmó en un romance muy famoso: el Roman d’Eneas (adaptación medieval de la Eneida).
Teniendo esto en cuenta, es comprensible que se buscase matar dos pájaros de un tiro.
De Islandia a Europa: la Saga Volsunga
Con todo esto en mente, toca dar los primeros pasos hacia Islandia y ver qué tenía de especial la Saga Volsunga para inspirar Perceforest.
Quedándonos solo con la parte que nos interesa, vemos una historia de amor entre dos jóvenes. Pero no dos jóvenes cualquiera, sino dos guerreros. En la sociedad vikinga las mujeres también peleaban: eran las doncellas escuderas, que luchaban codo con codo con los hombres.
Aquí encontramos a una joven guerrera llamada Brunilda (aunque no os suene la saga, seguro que los nombres de los enamorados sí). Brunilda desobedece a Odín y otorga la victoria a quien ella decide. Esto provoca la ira del dios, quien la pincha con una espina del sueño, sumiéndola en un letargo mágico y confinándola en un remoto castillo rodeado de un anillo de fuego.
Sigfrido se entera, viaja hasta el castillo y logra atravesar las llamas. ¿Os va sonando? Cuando el joven se halla frente a la guerrera, coge su espada y le corta la cota de malla. Así la libera de la armadura, ella despierta y pueden huir juntos.
El mensaje oculto: desarmar a la mujer
Con gran sutileza, encontramos un mensaje crucial:
Primero: «Mujer, no desobedezcas los deseos de los hombres (Odín) o serás castigada. No seas orgullosa ni hagas lo que te apetezca; sigue las instrucciones». Segundo: Sigfrido la libera despojándola de la armadura, porque la guerra no es cosa de mujeres. Al quitarle el atributo masculino, la mujer queda «liberada».
Aunque luego tienen problemas y aventuras que ahora no vienen al caso, nos interesa la base que deja marcada: un joven guerrero que actúa como valiente caballero y una mujer despojada de su poder e independencia. Una base perfecta para la versión europea.
Sin embargo, antes de regresar a Perceforest, viajemos a la prehistoria para comprender el papel de poder que desempeñaban las mujeres y cuándo comenzó su eliminación sistemática. ¿Preparados? Vamos a conocer a Venus.
Los inicios de la sociedad
Si nos remontamos a las primeras sociedades, hace más de treinta mil años, estas se estructuraban con base en la supervivencia de la especie. Este no es un pódcast histórico ni pretende serlo; realizo una enorme simplificación para establecer el contexto.
Antropológicamente, la mujer pasó de ser una figura relevante —por su capacidad de garantizar la supervivencia— a una posición subordinada cuando las estructuras económicas y sociales cambiaron. Según teorías de Ester Boserup y Gerda Lerner, esto ocurrió con la innovación del arado, que convirtió el trabajo agrícola en una incipiente industrialización, generando excedentes y dando comienzo a la propiedad privada.
Esto propició el control de la sexualidad femenina para asegurar la línea paterna, garantizando la herencia y el control de las tierras dentro del linaje. Es una de tantas teorías, pero la reducción de la libertad de la mujer y su consideración como propiedad fue algo global. Este patrón de control sistemático se mantuvo milenios hasta la resistencia organizada del feminismo en el siglo XX. Pero esa es otra historia.
Análisis de Perceforest
Retomando el hilo, recuerdo que este no era un cuento para niños, sino un mito fundacional para la aristocracia que vinculaba a Alejandro Magno con el Rey Arturo.
El inicio es similar: un rey tiene una hija y ofrece un banquete para presentarla. Entre los invitados se encuentran tres diosas: Venus, Lucina (diosa del parto) y Temis (diosa de la justicia o del destino). Temis entra en cólera porque no le han puesto cuchillo y lanza una maldición sobre la niña. Este detalle demuestra lo desconectados que estamos hoy de esos temas. Nosotros pensaríamos: «Chico, pide otro cuchillo y ya está». Sin embargo, las personas de aquella época leían entre líneas: la diosa se enfurece por la ineptitud de la mujer —la tía de la niña— al fallar en su labor de supervisar los festejos. La mujer es torpe, distraída y necesita supervisión incluso en tareas sencillas. El destino de su sobrina queda marcado por un error doméstico. Y todo por un cuchillo.
¿Por qué un texto del siglo XIV, cristiano, utiliza diosas paganas? Precisamente por eso. Al ambientar la historia en la época de Alejandro Magno, muestran el caos moral del mundo pagano: diosas caprichosas que maldicen por orgullo. El público medieval pensaría: «¡Qué salvajes! Pobre niña». Esto prepara el terreno para el momento clave: cuando Perceforest renuncia a estas creencias, entra en el templo del Dios Soberano (prefiguración del Dios cristiano) y abraza la fe verdadera, siendo entonces bendecido.
El mensaje es transparente: Paganismo = caos, crueldad, arbitrariedad. Monoteísmo cristiano = ley, razón, salvación.
Venus representa la naturaleza; Temis, el destino; y Lucina, la etiqueta. Ante la maldición, el padre ordena destruir todas las ruecas. Aquí hay múltiples mensajes: La rueca: instrumento por defecto de la mujer; su sitio son las labores del hogar. La ineptitud del padre: luchar contra el destino es inútil; un mortal no puede evitar lo dictaminado por una diosa. La ceguera humana: la joven se pincha porque, al ocultarle las ruecas, desconoce qué son y, curiosa por naturaleza, toca el lino cumpliendo su destino.
El simbolismo de la madurez
Aquí comienza el verdadero adoctrinamiento. El pinchazo y la sangre representan —igual que en Caperucita Roja— la menarquia: la primera menstruación. Ya es una mujer preparada para su ciclo vital.
Venus no protege la inocencia de la niña; eso no existe en la naturaleza. Su misión es que cumpla su función biológica. Por eso conmuta la muerte por un sueño profundo, preservándola para engendrar hijos.
El papel del caballero
En estos relatos no encontramos un guerrero simple, sino un caballero andante, un mensajero de la ley real que recorre los bosques para acabar con hechiceros y clanes rebeldes. Esto era necesario para mostrar orden y para que los jóvenes varones hicieran algo útil con sus habilidades y equipo.
Además, la caballería no atiende a linajes: los escudos aparecen por magia cuando el caballero es digno. Hay un pasaje donde un caballero se sienta en un lugar de honor sin corresponderle y una fuerza invisible lo fulmina. El orgullo anula las buenas acciones.
También aparece el templo del Dios Soberano, donde Perceforest renuncia a sus creencias paganas y abraza al único Dios verdadero. Aunque la acción transcurre siglos antes de Cristo, el público del siglo XIV entendía que Perceforest prefiguraba la llegada del catolicismo. El relato establece la línea: Alejandro Magno → Perceforest (primer convertido) → Rey Arturo → monarquías cristianas. Legitimidad divina garantizada.
Es una jugada maestra: presentan la crueldad pagana para generar rechazo, muestran al «Dios verdadero» como único camino al orden y conectan la Antigüedad clásica con el mito artúrico. Propaganda religiosa y política envuelta en épica.
El episodio de Troylus y Zellandine (Libro III)
Es vital recordar que este texto fundacional tiene más de un millón de palabras. El cuento de La Bella Durmiente se extrae del tercer libro, que narra la historia de Troylus y Zellandine.
El joven es guiado al castillo donde yace la joven, reza y recibe instrucciones crípticas. Venus le indica que ella sanará cuando «arranque el fruto de la hendidura». Después, Zephir lo lleva volando hasta la torre.
Al verla dormida y desnuda, siente un fuerte impulso sexual, pero la razón le dice que no debe tomarla sin su consentimiento. Aquí se utiliza magistralmente a los dioses paganos para justificar lo injustificable bajo el catolicismo. Aparece Venus, lo insulta y lo llama cobarde por ignorar su deseo y sus instintos. Recordaréis la importancia que tenía para los jóvenes varones su masculinidad. Que una diosa te llame cobarde es demoledor. El relato deja claro que, para ser un hombre de verdad, debe consumar el acto ignorando la moral y la cortesía.
La justificación moral
Esto tiene más miga de la que parece.
Primero, el mensaje de Venus: la joven sanaría al «arrancar la fruta de la hendidura», pista que él recuerda al verla indefensa. Segundo, la aparición de la diosa insultándole. Tercero, una razón que el joven no ve en ese momento: Zellandine queda embarazada y gesta un bebé. Cuando este nace, busca el pecho de su madre por instinto; sin embargo, encuentra el dedo, lo succiona con fuerza y extrae la astilla, logrando que la joven despierte. Ella, horrorizada y confundida, recibe la explicación de su tía, y al poco aparece un pájaro con torso de mujer que se lleva al bebé. El niño, a partir de ese momento, es criado por Morgana, la reina de las hadas, y en sucesivos libros se va conociendo su destino, que es también convertirse en caballero y ser, entre otras cosas, el antepasado del famoso Lancelot.
Continuando con la pareja, Troylus regresa a Gran Bretaña, se entera de que la joven ha despertado y, a los pocos días, tiene una visión donde una hermosa mujer le muestra un niño. Él reconoce que se trata de su hijo porque tiene una marca distintiva de nacimiento en un hombro: un rey sentado en un trono sosteniendo en una mano una balanza y en la otra una espada… Vaya pedazo de marca de nacimiento que gastaban en esa época, por cierto.
Cuando va a orar al templo de las tres diosas, escucha a Venus decirle que ha nacido un hijo de su semilla. Viaja de nuevo al castillo, donde se celebra un torneo de justas porque el padre planea casar a Zellandine. Troylus participa, derrota a todos (incluido el pretendiente oficial) y, en el banquete, se sienta junto a ella. Ella no lo reconoce, pero ve que él lleva el anillo que ella tenía antes de dormirse, anillo que él tomó como «prenda» de aquella noche.
Por la noche, él se cuela en su habitación y le cuenta todo. Ella queda prendada y deciden huir juntos.
Es decir, aparte de justificar la agresión por mandato divino, el relato plantea que era necesario para que el bebé extrayese la astilla y ella despertase. Además, en el torneo, Troylus demuestra ser más hombre que el otro pretendiente. Por eso, cuando acude a darle explicaciones, ella lo escoge.
Más aún: su violación es el origen sagrado de la estirpe de Lancelot, uno de los caballeros más célebres de la mitología artúrica. La heroicidad futura justifica retroactivamente el crimen fundacional. Y luego nos quejamos del reguetón. En fin.
Virilidad sí, pero no desbordada
Los propios autores eran conscientes de la bomba moral que estaban liberando. Habían normalizado la violación bajo mandato divino, pero necesitaban limitar el alcance del mensaje: la virilidad es violenta solo cuando está sin dueño. Por eso crearon un «parche de urgencia» en el tomo V con el relato La Aventura de la Espada Roja.
En esta ocasión el protagonista es otro famoso caballero, Gallafur, quien mantiene un compromiso de amor absoluto con la doncella Alexandre. Para demostrar este amor y que es un auténtico caballero, debe descolgar una espada mágica de un pilar y atravesar con ella el bosque. La espada es de un rojo brillante, pero si su portador sucumbe a la lujuria, se tornará negra como el carbón; numerosos caballeros antes que él fallaron en esta prueba.
Al atravesar el bosque, Gallafur es tentado por cuatro hermosas doncellas, pero resiste sus encantos, cruza la espesura y desenvaina triunfante la espada para mostrar su intenso color rojo, demostrando así que es un caballero de verdad. Es decir: una vez que tienes una amada, debes serle fiel a toda costa o no eres un auténtico caballero. En fin, yo ya no digo más.
Esta saga fundacional fue un rotundo éxito, cruzando fronteras. Recordemos que se creó en los actuales Países Bajos y se convirtió en un éxito tanto en Inglaterra como en Francia.
En la novela, el rey Perceforest funda la orden del Franc Palais (Palacio Franco o Noble), una organización de caballeros elegidos por su mérito que se sentaban en una mesa redonda dentro de un edificio circular para evitar disputas de precedencia. Existe una fuerte posibilidad histórica de que la descripción del Franc Palais inspirara directamente a Eduardo III para fundar la Orden de la Jarretera (Order of the Garter) hacia 1348.
Más allá de la institución, Eduardo III encargó en 1344 la construcción de una «Casa de la Mesa Redonda» en el Castillo de Windsor para una orden de trescientos caballeros. Los estudiosos señalan que las especificaciones de este edificio eran una imitación directa de la descripción arquitectónica del Franc Palais que aparece en el Perceforest: una torre redonda de gran diámetro con una mesa de mármol perimetral.
Como digo, la influencia del texto cruzó el Canal de la Mancha. Se considera que el Perceforest también inspiró al rey Juan II de Francia (Juan el Bueno) para fundar la Compañía de la Estrella (u Orden de la Estrella) en 1351. Al igual que en el libro, esta orden tenía objetivos específicos de promover la caballería y el honor, e incluía cláusulas estrictas, como la de «nunca retirarse en batalla», una regla que, irónicamente, resultó desastrosa en la práctica militar real, llevando a la muerte a gran parte de sus miembros en 1353.
Con todo esto, ya tenemos una visión inicial tanto del origen del cuento que conocemos hoy como del contexto histórico en el que se creó y con qué finalidad, así como del enorme éxito que tuvo cambiando para siempre las órdenes de caballería; porque, aunque es cierto que ya existían, no poseían ese espíritu de «caballerosidad» que las caracteriza y que, a día de hoy, todos asumimos que venía por defecto. Y en este contexto, Guillermo I quedó muy satisfecho al lograr canalizar ese ardor guerrero de sus juventudes aristocráticas y hacer que buscasen algo de provecho, como patrullar los bosques.
Y ahora, veamos la adaptación de Basile…
La versión de Giambattista Basile: Sol, Luna y Talía
La versión de Giambattista Basile, Sol, Luna y Talía (publicada en el Pentamerón entre 1634 y 1636), es mucho más cruda y violenta que las adaptaciones posteriores. A partir de aquí tan solo voy a comentar los cambios más importantes y por qué se realizaron con base en el contexto social y político de la época, así como qué se buscaba conseguir con ellos.
Doblegarse ante el hombre poderoso
En esta ocasión nos encontramos de forma directa con el propio cuento extraído del texto completo del relato fundacional que era Perceforest. Es decir, Basile cogió la parte de Troylus y Zellandine y trabajó solo sobre ella; de esta forma, al acortarlo, lo que consigue es un impacto más directo.
Aquí aparece la figura de un rey que sale a cazar. En el recorrido llega a un castillo, entra en él, encuentra a la joven desnuda dormida sobre la cama e intenta despertarla. Como no lo logra, hace —y cito textualmente—: «Dispone de ella como quiere». Se viste y regresa a su castillo, donde le espera su mujer.
Así, sin anestesia ni nada… Este inicio ya marca un cambio en el mensaje con múltiples lecturas. En primer lugar, el cambio de un joven caballero por el rey traslada el mensaje hacia la forma en que se percibe a los hombres con poder. En segundo lugar, encontrar a la joven mientras está de cacería la convierte en una presa más, un trofeo de caza.
La joven queda embarazada y da a luz a dos gemelos a los que llaman Sol y Luna; en el momento del parto, la joven, que aquí se llama Talía, despierta. Cuando el rey se entera de que la joven despertó y tuvo gemelos, acude al castillo para visitarla y le explica lo que sucedió. Ella se pone muy contenta de conocerlo y continúan su relación… No preguntéis, yo solo explico el cuento.
Cuando la reina se entera de que su marido la está engañando con Talía y que incluso tiene dos hijos con ella, se pone celosa y envía a su secretario al castillo para que hable con la joven, diciéndole que el rey quiere ver a sus hijos Sol y Luna y que se los entregue para llevarlos a la corte. La reina entrega los niños al cocinero y le ordena que los mate, los guise de diversas formas y se los sirva al rey para que se los coma. El cocinero, horrorizado, esconde a los niños en un cuarto y, para engañar a la reina, cocina otro animal y se lo entrega al rey. Mientras, la reina, creyendo que su esposo está devorando a sus propios hijos, le anima a seguir comiendo hasta que no quede nada.
Tras esto, la reina ordena a su secretario que vaya a buscar a Talía; también quiere castigarla y quemarla viva. El rey es avisado de esto, descubre los planes de su mujer, libera a los niños y a Talía, ordena quemar en la hoguera a la reina y se casa con la joven.
¿Qué? ¿A que ahora veis La Bella Durmiente con otros ojos?
Igual que vimos en el capítulo sobre Caperucita Roja, aparece de nuevo el canibalismo, solo que en esta ocasión en un contexto muy diferente: aquí la misión no es la transferencia de poder, sino destruir el linaje. Que el rey tenga hijos con otra mujer es una amenaza para su propia descendencia; unos bastardos que no solo pueden llegar a tener derechos, sino que pueden competir por el amor del padre según lo bien que juegue sus cartas la otra mujer.
Sin embargo, lo más importante que hay que destacar es el potente mensaje que envía este cuento a las mujeres de la corte. Vuelvo a recordar que este cuento nació en la corte y estaba pensado para ella, igual que el de Perceforest; vamos, que aquí los campesinos «ni pinchan ni cortan».
Si nos centramos en el personaje de la reina, encontramos a una mujer con poder: envía a su secretario a buscar a los niños y después a Talía. ¿Por qué? Porque tiene espías, sabe lo que hace el rey, se enfada y decide tomar venganza. Es decir, tiene poder y lo usa; es una mujer activa.
Del mismo modo que planea su venganza atacando la propia descendencia de su marido, el rey, ordena al cocinero matar y cocinar a los niños. Aquí encontramos un submensaje, por así decirlo: está bien que los hombres desobedezcan a las mujeres con poder. Es decir, es correcto que un cocinero, por el mero hecho de ser hombre, desobedezca a la reina para favorecer al rey, aunque se trate de una orden directa.
Por otro lado tenemos a Talía, una joven cuya virtud es… no hacer nada, no decir nada, obedecer a todos, no quejarse e incluso alegrarse de conocer al hombre que abusó de ella mientras dormía porque tuvo la gentileza de regresar a conocerla a ella y a sus hijos… El que no se conforma, desde luego, es porque no quiere.
Y así es como se obtiene el mensaje hacia las mujeres de la corte. La reina era una mujer activa, y por ello fue castigada y quemada viva. Talía fue una mujer pasiva, jamás hizo nada, y por eso fue recompensada siendo aceptada por el rey y casándose con él.
El rey, como hombre poderoso que es, puede hacer lo que quiera cuando quiera, y a la mujer todo debe parecerle bien. El rol de una mujer en el Nápoles de esa época —recordemos, 1634— era ser bendecida al ser elegida por un hombre con poder y entregarle hijos. Ya está.
Y al fin, la versión de Perrault…
De este modo ya tenemos la primera versión exclusiva de la base de La Bella Durmiente: oscura, brutal y, desde nuestro concepto actual de cuento para niños, con poco o nada de infantil.
Nos encontramos en Francia, durante el reinado del Rey Sol, Luis XIV, en pleno auge del absolutismo y el clasicismo francés. Aquí aparece Perrault, líder del movimiento de los llamados «Modernos», que defendían la postura de que la cultura francesa moderna y su folclore tradicional podían rivalizar con los temas clásicos de la tradición grecolatina, que eran el estándar de facto.
También hay que tener en cuenta que Francia estaba atravesando dificultades financieras y, sobre todo, sociales, por lo que los cuentos estaban muy de moda en los salones para ofrecer entretenimiento y, digamos, «otra cosa» en la que pensar a la nobleza. En estos círculos sociales también estaba de moda el Preciosismo (Les Précieuses), un movimiento cultural liderado por mujeres en el que se valoraba la belleza, la elegancia y la agudeza intelectual.
Perrault se encargó de «domesticar» el mito, adaptar los cuentos populares de transmisión oral o campesinos para que fueran disfrutados por los cortesanos y nobles. Su objetivo era doble: por un lado, como ya he mencionado, entretener en épocas difíciles y, en segundo lugar, moralizar.
En este caso concreto transformó un relato folclórico muy oscuro en un manual cristiano de buenos modales. Aquí encontramos a un príncipe que halla a una joven hermosa durmiendo y lo que hace es arrodillarse ante ella para contemplar su hermosura. En ese momento ella se despierta porque han pasado los cien años, no porque haya dado a luz o un bebé le haya extraído una astilla. Ella esperó y fue recompensada con un príncipe; de nuevo, el premio a la pasividad y al saber esperar de las mujeres.
En una Francia profundamente cristiana era inconcebible lo que sucedía en las versiones anteriores, y el acto de arrodillarse a contemplar y esperar reforzaba esos nuevos valores que se querían transmitir. Pasamos del caballero andante al noble cortés. En cuanto a la mujer, se lucha contra las voces críticas de las damas nobles de la época. Se codifica el ideal de mujer aristocrática: bella, pasiva y paciente. Perrault reacciona contra ciertas reivindicaciones de autonomía de las mujeres de los salones (las précieuses), proponiendo un modelo donde la mujer «perfecta» es la que permanece inactiva socialmente («dormida») hasta que el matrimonio la despierta a la vida real.
El aviso hacia las mujeres…
Sin embargo, la segunda parte que introdujo Basile no la elimina, pero sí la adapta al contexto social de su época. En esta versión de Perrault, el príncipe se casa, pero oculta este hecho a sus padres por miedo a su madre, que es una ogresa. Cuando esta mujer se entera de que su hijo está casado y, además, tiene hijos, intenta cocinarlos junto con la mujer de su hijo y comérselos. Siendo salvados en última instancia por el príncipe, cómo no.
Esto, que a día de hoy nos descoloca y no comprendemos, es un mensaje hacia los matrimonios desiguales de la época no consensuados por los padres. Es decir: eso de que los jóvenes se casen por amor con alguien de un estatus social inferior al que le corresponde a su familia, mal.
Que la madre sea una ogresa nos lleva de nuevo al concepto que introdujo Basile: una mujer que tiene poder y, además, lo ostenta y utiliza. Regresamos al concepto o estereotipo de que la mujer «mala» es la que tiene apetitos voraces (literales y metafóricos) y ejerce control, en contraposición a la princesa sumisa. La ogresa muere lanzándose a una cuba de víboras, un castigo ejemplarizante para la mujer «desnaturalizada».
Perrault también introduce el concepto de las hadas madrinas, que eran un elemento de moda en los cuentos de las escritoras de salón (como Madame d’Aulnoy). Perrault utiliza estos seres para enfatizar que las virtudes de la mujer son «dones» externos (belleza, gracia, cantar bien) destinados a agradar al futuro esposo, reduciendo la educación femenina a un mero adorno social.
Conclusión
Como hemos visto en este largo viaje, se puede decir mucho sin decir nada de forma directa. A través del simbolismo, guiando de forma estructurada el pensamiento de la persona que lee o escucha las historias, se logran introducir en su subconsciente valores o ideas que le resultan agradables. Guillermo logró que los jóvenes varones dejasen de luchar entre ellos y se pusiesen a patrullar los bosques para llevar el orden del rey, a la vez que atacaba a las mujeres nobles con aspiraciones, relegándolas de forma voluntaria a la pasividad y a esperar ser casadas con un valiente caballero.
Perrault logró introducir la moralidad cristiana en la sociedad y adoctrinar de forma voluntaria a los niños y jóvenes de la nobleza francesa, criticando a las mujeres con pretensiones y etiquetándolas de, por decirlo de alguna forma, poco femeninas.
Considero que no es necesario analizar los hermanos Grimm ni Disney en detalle. Baste decir que Disney (1959) culmina el proceso de sanitización: elimina violación, canibalismo y ogresa, dejando solo el ‘beso de amor verdadero’ que despierta a la princesa pasiva. El mensaje de subordinación femenina permanece, pero ahora envuelto en purpurina y canciones.
Tan solo mencionar que este cuento creado para la nobleza —el primer cuento fabricado excluyendo por completo a los plebeyos y adaptado por Perrault, que fue quien logró definir lo que es un cuento— sigue funcionando a día de hoy. No solo eso, sino que varios siglos después sigue marcando generación tras generación el concepto de princesa, vendiendo millones en merchandising y perpetuando el ideal del príncipe azul que toda niña espera que aparezca en su vida.
Tanto es así que incluso los intentos por modernizarlo y adaptarlo a los nuevos tiempos, rompiendo de esta forma el estigma de la mujer pasiva, no terminan de cuajar y sigue siendo más popular la versión clásica. En este punto yo me hago varias preguntas. Comprendo que a los hombres les gustase su parte de la historia. Ser un valiente guerrero que se adentra solo en los bosques para darse de tortas con todo monstruo que se encuentre… pues es sumar dos más dos. Un hombre, armas y darse de hostias; ya está, no hace falta complicarse más. Pero, ¿y la parte de las mujeres? ¿Por qué a una mujer le gusta la idea de sentarse a esperar? ¿Por qué las mujeres cultas de Francia desoyeron las críticas de sus compañeras reclamando más peso en la corte y decidieron regresar a la pasividad y ser meros objetos decorativos? ¿Qué procesos mentales están involucrados ahí?
Sin embargo, esto será otra historia.
Yo soy Daniel Sanz y esto es De Ranas y Reyes.
I. Literatura: La Bella Durmiente y el Roman de Perceforest
- [PDF] El cuento de la Bella Durmiente y sus variantes (Sara Osuna Márquez)
- Enlace: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/40416/1/Osuna_Marquez_Sara.pdf
- Contenido: Tesis que analiza la evolución del cuento desde sus orígenes orales, pasando por Basile, Perrault y Grimm, hasta adaptaciones modernas.
- [PDF] La bella durmiente: de Giambattista Basile a Italo Calvino
- Enlace:https://www.academia.edu/38007962/La_bella_durmiente_de_Giambattista_Basile_a_Italo_Calvino_versiones_y_traducciones_al_espa%C3%B1ol
- Contenido: Estudio comparativo sobre las versiones italianas del cuento y sus traducciones, destacando las diferencias narrativas y tonales.
- La bella durmiente: análisis de algunas versiones tradicionales y sus reescrituras
- Enlace:https://www.researchgate.net/publication/319474512_La_bella_durmiente_analisis_de_algunas_versiones_tradicionales_y_sus_reescrituras
- Contenido: Investigación sobre la transmisión de valores y roles de género a través de las diferentes versiones del cuento clásico.
- Perrault’s “Sleeping Beauty”: Themes and Motifs in An Everlasting Fairy Tale
- Enlace: https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/58703/TFG_F_2022_148.pdf?sequence=1
- Contenido: Análisis en profundidad de los temas (muerte, matrimonio, dones) en la versión específica de Charles Perrault.
- Perceforest (Wikipedia / Arlima)
- Enlaces: https://fr.wikipedia.org/wiki/Perceforest / https://www.arlima.net/mp/perceforest.html
- Contenido: Información enciclopédica y archivos sobre el Roman de Perceforest, la obra medieval que contiene la primera versión escrita de la Bella Durmiente (Troylus y Zellandine).
II. Historia Social: Patriarcado y Matrilinealidad
- [PDF] La creación del patriarcado (Gerda Lerner)
- Enlace: https://www.antimilitaristas.org/IMG/pdf/la_creacion_del_patriarcado_-_gerda_lerner-2.pdf
- Contenido: Texto completo de la obra fundamental de Lerner que rastrea el origen histórico de la dominación masculina.
- [PDF] Estudio de las sociedades matrilineales
- Enlace: https://revistas.ucm.es/index.php/NOMA/article/viewFile/NOMA0505220197A/26748
- Contenido: Artículo académico que analiza la estructura social, económica y de parentesco en sociedades organizadas por línea materna.
- El matriarcado: una apasionante controversia
- Enlace: https://mujeresconciencia.com/2015/10/14/el-matriarcado-una-apasionante-controversia/
- Contenido: Artículo divulgativo que explora el debate académico sobre la existencia de sociedades matriarcales prehistóricas.
- [PDF] La mujer invisible (Caroline Criado Perez)
- Enlace: https://www.corporaciongilbertoecheverri.gov.co/wp-content/uploads/2022/11/La-mujer-invisible-Caroline-Criado-Perez.pdf
- Contenido: Libro que expone cómo la brecha de datos de género afecta el diseño del mundo moderno, ignorando las necesidades femeninas.
- [PDF] La dominación masculina (Pierre Bourdieu)
- Enlace: https://www.nomasviolenciacontramujeres.cl/wp-content/uploads/2015/09/Bondiu-Pierre-la-dominacion-masculina.pdf
- Contenido: Obra sociológica clave que explica los mecanismos simbólicos y sociales que perpetúan la subordinación de la mujer.
III. Edad Media y Renacimiento: Contexto y Querella de las Mujeres
- [PDF] La Querella de las Mujeres: una defensa de la mujer bajomedieval
- Enlace: https://zaguan.unizar.es/record/62632/files/TAZ-TFG-2017-2262.pdf
- Contenido: Trabajo académico sobre el debate literario y social de los siglos XIV y XV acerca de la dignidad y capacidad de las mujeres.
- Dido y Eneas en la poesía española del Siglo de Oro
- Enlace: https://www.cervantesvirtual.com/descargaPdf/dido-y-eneas-en-la-poesia-espanola-del-siglo-de-oro/
- Contenido: Estudio sobre la representación literaria de la reina Dido y el conflicto político/amoroso en la literatura áurea.
- Le Roman d’Eneas (Arlima)
- Enlace: https://www.arlima.net/eh/eneas_roman_d.html
- Contenido: Base de datos y bibliografía sobre el Roman d’Eneas, texto clave para entender la ansiedad dinástica y el papel de la mujer en la literatura de la corte.
IV. Religión, Mitología y Arqueología
- [PDF] La invisibilizada dimensión femenina de la divinidad
- Enlace: https://www.iscreb.org/sites/default/files/users/FonsDocumental/TESINA%20Iosu%20Murgia_0.pdf
- Contenido: Tesina que investiga cómo las religiones abrahámicas transformaron u ocultaron las deidades femeninas antiguas.
- [PDF] El mito y lo femenino en la mitología griega
- Enlace:https://www.researchgate.net/publication/363265195_El_mito_y_lo_femenino_Analisis_del_papel_de_la_mujer_en_la_mitologia_griega
- Contenido: Análisis del papel asignado a la mujer y las diosas en los mitos griegos y su función social.
- Descubriendo la Vieja Europa, Marija Gimbutas
- Enlace: https://mujeresconciencia.com/2016/08/17/descubriendo-la-vieja-europa-marija-gimbutas-1921-1994/
- Contenido: Artículo sobre la arqueóloga Marija Gimbutas y su teoría sobre las sociedades neolíticas centradas en la diosa («Vieja Europa»).
- Venus paleolíticas (Enciclopedia de la Historia del Mundo)
- Enlace: https://www.worldhistory.org/trans/es/1-16176/venus-paleoliticas/
- Contenido: Entrada enciclopédica detallada sobre las estatuillas femeninas prehistóricas y sus posibles significados.
V. Artículos Generales y de Divulgación
- El origen del patriarcado (Prensa Comunitaria)
- Enlace: https://prensacomunitaria.org/2021/02/el-origen-del-patriarcado-por-gerda-lerner/
- Contenido: Resumen y análisis accesible sobre las teorías de Gerda Lerner acerca de la formación histórica del patriarcado.
- Derechos de la mujer: 17 hitos históricos (ACNUR)
- Enlace: https://eacnur.org/es/blog/derechos-de-la-mujer-hitos-historicos
- Contenido: Cronología de los momentos clave en la lucha por los derechos de la mujer a nivel global.
- Autoconocimiento y autocontrol femenino: la segunda ola feminista
- Enlace: https://isdfundacion.org/2023/05/24/autoconocimiento-y-autocontrol-femenino-la-segunda-oleada-del-movimiento-feminista/
- Contenido: Artículo sobre la «Segunda Ola» del feminismo (años 60-80) y su enfoque en la sexualidad, la familia y los derechos reproductivos.

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